Textos Palabras en Movimiento '15
¿A QUÉ EDAD SE DEJA DE SER UN NUEVO CREADOR?, por Marcos Rodríguez

Del 2 al 5 de Diciembre ha transcurrido un año más, el certamen coreográfico de Madrid,  el cual cuenta ya con 29 ediciones. Un certamen coreográfico con 14 piezas a concurso que además cuenta con multitud de actividades paralelas que lo dotan de una identidad propia, como los talleres "Palabras en movimiento” y "Creando espacio para la creación”, o la propuesta de solos en estado de germen "Me, myself and i!  

Este año se ha observado que siendo un certamen de nuevos creadores,  no todos ellos son noveles, ni los bailarines elegidos para sus piezas acaban de salir de la escuela. Hecho que ha dotado a esta edición de mucho interés por ver en los trabajos a nuevos talentos y,  otros no tan nuevos, que después de desarrollar sus carreras como intérpretes, deciden investigar en el hecho coreográfico como forma de seguir aportando su visión personal de la danza.

Esta visión de la danza, que una espectadora  del público transmite, a modo de feedback durante un encuentro con los coreógrafos mientras se eligen los finalistas, como de una gran tristeza en la temática de casi todas las piezas presentadas. Es contestada por muchos de estos argumentando  la situación de dificultad económica y de recursos que se encuentran en la producción de sus trabajos.


Esta escasez de recursos se nota en la ausencia casi total de escenografía. Salvo unas cajas de cartón en "Time out”,  o en "NU2” donde además de los bailarines en escena aparecen dos músicos.  El resto de las propuestas  simplemente se presentan con una idea  y en algunos casos un fuerte apoyo de la iluminación, pero sin grandes artificios. 
Esta escasez de recursos, o incluso una fuerte  intencionalidad de potenciar  sólo el concepto de las piezas, más allá de la narración,  se aprecia también en que la mayoría de las piezas son dúos, -masculino y femenino-  como  en "Eran casi las dos” pieza ganadora del primer premio. Hecho solo roto en los tres días de concurso por ejemplo en "I Noticed” pieza interpretada por 4 bailarines, que se antoja en ese aspecto diferente  y da un respiro de oxígeno  al ver un escenario por algunos momentos lleno de movimiento y no solo de luz. 

Formalmente, en general,  las piezas del certamen este año ha sido muy gestuales, como en "Race to Grace”. O conceptuales, fieles a una idea llegando incluso rozar el minimalismo, como en  "Outline” pieza basada en el contrapeso y galardonada con cinco premios. 

El formato de pieza corta propio del concurso muchas veces no da para desarrollar plenamente una idea y no olvidándonos que a un concurso se viene a mostrar pero también a ganar. Es fácil que este mismo formato condicione sino todo, un poco. La forma de presentar los trabajos. Hablando con algunos coreógrafos nos cuentan que lo presentado son extractos de piezas largas y tanto gesto y concepto no sé si es realmente lo buscado o una necesidad dentro de las bases de un concurso.

Hablando de concurso, el ultimo día en un certamen es un poco desconcertante dándose situaciones como que en la gala de premios hay muchos más premios que participantes, o que después de ver catorce piezas tan escasas de producción, se podría soñar con que algunos de esos premios como las becas y residencias creativas,  se les pudiera dar a los "preseleccionados” antes. Para poder llegar al concurso con no solo el germen de las piezas sino con trabajos más cerrados.

Pero todo concurso es así en su formato  y tiene hechos ciertos como que tú vas y dios reparte suerte… O que nunca se es premiado a gusto de todos. Además con la edad que tiene ya este certamen, es difícil cambiar.
 

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