FEEDBACK
Palabras en movimiento
Danza y periodismo
MARZO 2014

EL PÚBLICO HA HABLADO

El público ha hablado. El artista ha escuchado. Y juntos han intentado establecer y determinar cómo fluye la comunicación entre el discurso y los espectadores. Este 27 de marzo, a sala llena, comenzó la experiencia Feedback en la Sala Kubik. Impulsado por el coreógrafo cordobés Antonio Ruz, Paso a 2 y la sala de la zona Usera de Madrid, este encuentro que estará presentándose hasta el domingo, supone una experiencia quizá única para las partes. Pocas veces tiene el coreógrafo la oportunidad de escuchar lo que la audiencia piensa y siente de sus trabajos. En escasas ocasiones puede un espectador decirle lo que opina al creador. Pero ocurrió. Tras esta primera tanda de cuatro propuestas de piezas aún en proceso, se abrió el diálogo. Así fue cómo el colectivo La Inspiradora, escuchó de su audiencia las dificultades que supone la convergencia de tantos lenguajes (música, teatro, danza, palabra, audiovisual) para llevar a buen puerto la idea de su propuesta El huerto humano, al tiempo que un contratiempo de la joven creadora Alba González Herrera con la cuerda que es la esencia de su solo Nudos, abrió el debate sobre la percepción de un imprevisto, con las reflexiones desde el punto de vista de la artista y las que tuvo la platea. El debate acerca de cuándo se ha de dar por finalizada una pieza ocupó la discusión con la coreógrafa Ugne Dievaityte, que lleva un año rodando su unipersonal Uninvited Presence, y asegura que va cambiando cada vez. Finalmente, Rebeca Celdrán y Manuel Martín, traían una pregunta a sus espectadores: ¿Qué es para ti la sutileza? Es la base de investigación de su dueto Sutiles, y pudieron llevarse las impresiones de sus espectadores que se lanzaron emocionados a ofrecer sus propias definiciones, que iban desde interpretaciones poéticas hasta las metafóricas y filosóficas. Con avidez, los dos creadores apuntaban las reflexiones, que quizá servirán para afinar el camino de su nueva pieza. Eso es Feedback, un valioso camino de retroalimentación y una experiencia sorprendente que invita al diálogo.

Omar Khan (texto sobre la Jornada I del Festival @Feedback)


EL CUERPO EN(TRE) LA ORILLA

No es lo mismo un desembarco que un naufragio... Y quizá en la diferencia -y en el hecho de ser algo relativo al naufrago- esté parte de la clave de lo que fue asistir ayer a FEEDBACK, Programa II.

DANZA CONTEMPORÁNEA Y PÚBLICO... Un zoom, algo más concreto: ¿En qué estado se encuentra un espectador un cuerpo? Solo, abyecto, desubicado. Extraño, mojado, harapiento... ¿Sediento? Un cuerpo del que nada se sabe. Puede que expulsado, naufragado, arrojado. Que viene de otro sitio y va a otro lugar. Los coreógrafos..

Quizá también convenga pensar en el escenario como una orilla: Como ese lugar al que llegar, al que inevitablemente lleva la marea. Y allí, nosotros: el público. Y ellos arrastrados hasta nosotros. Puede que así comience todo: Cuando no hay violencia, esta imagen del cuerpo en la orilla podría ser casi de génesis, el cuerpo recién llegado. Cuando sí la hay, Un cuerpo a la deriva. Casi ahogado, traído por una marejada. Violentado al vernos. El coreógrafo en su work-in-progress... --

Esta vez el espectáculo, esa pequeña eucaristía, ha ocurrido todo muy en silencio. Sin cánticos de sirenas embriagadoras. Con mucha intimidad, calma de alta mar.

Un paisaje sonoro tenue, un espacio "transicional”: ENTRE asomarnos a las entrañas de un baile en un barco naufragado; y la inmersión, hasta un tesoro en las profundidades submarinas, uno de esos joyeros con bailarina y música. Pautas, ergonomía de los cuerpos, ocupar huellas previas. Esa delicadeza... ("BETWIXT”, de Double Ganger Collective). O dos cuerpos. Quién sabe por qué tan unidos. Mostrando todo el engranaje de relojería de músculos, bajo una luz cenital. Despojados de cabezas, de roles, del personaje. Moles al desnudo. El metacuerpo, la presencia constante de la piel. Ser masa. Dejar de ser cabeza. Uno solo, bicéfalo. Un "pollo sin cabeza"... ("FLESH”, de Poliana Lima e Ugne Dievaityte). Cuerpos amputados, sonidos guturales. Un cuerpo en estados alterados, errante. Sin tapujos, sin efectos. El alma de la condición humana. La música que se corta, para dejarle en evidencia, casi hacerle una aguadilla. Indefenso y manco, gime. Algo en él representa la condición humana. ("CRISÁLIDA”, de Koke Armero) Cuerpos, en cualquier caso, en estados intermedios, previos a ser otra cosa, de otra forma o a estar en otro lugar.

Quizá la danza contemporánea sea eso: Un barquito velero, que atraviesa alta mar cuando nadie lo ve. Cuando ese no público de danza, tan "de tierra” no lo ve. Nosotros ayer estuvimos allí. Y vimos esa pequeña "regata”, con luces tintineando, pasar. Sin focos, con solo la luz que desprendía cada pieza. Han sido: "BETWIXT”, de Double Ganger Collective (Maria de Dueñas y Maja Kalafatic); "Flesh” de Poliana Lima y Ugne Dievaityte; y "Crisálida”, de Koke Armero. Un bonito tríptico de dualidades.

Quizá también el hecho de alejarnos a la periferia ayude a que todos nos sintamos un poco extranjeros, ajenos, más naufragos. Y colabore a empatizar, con esa "mar revuelta", a la que a veces el coreógrafo intenta sobrevivir y que es su propia pieza. Sobre todo cuando la comparte en un momento "imprevisto”. Vulnerables ellos (los creadores) e incompletas ellas (las propuestas): Ése era el caso de FEEDBACK. Está claro que eso al público le gusta. Y le ayuda a encontrar el alma de la pieza.

Y, para cerrar la reflexión "en clave marítima”, comentar una cuestión, que dejo en abierto y con la que doy paso al debate: Si es el espectador el que debe salir más a la costa; O el coreógrafo quien debe acercarse más al puerto. O si es responsabilidad del coreógrafo asomar al espectador a una mirilla en forma de ojo de buey (en definitiva, la cuarta pared). Cuál es el trato. Para que exista una necesidad de ver esos cuerpos. O cómo hacer para que coincidan lo más posible (o, al menos, en las cuestiones más significativas): cómo el creador investiga y lo que el público recibe. Aunque esto, por suerte, también ocurrió ayer.

_POSDATA: Hay mucho que aprender del barrio de Usera y mucha gente a la que llegar. Y por eso existe esta sala: Kubik, Fabrik, un pequeño remanso lleno de objetos preciosos. Por cierto, con muchas escafandras...

María Rogel (Texto sobre Programa II Festival @Feedback)


FEEDBACK: Contar, evocar, trasmitir, articular, contagiar

Las cuatro propuestas muy diversas que cerraron la programación de obras en proceso en esta primera edición de FEEDBACK reflejaron cuestiones candentes en el diálogo con los espectadores a lo largo del festival. ¿Cómo la danza se hace comprender? ¿Cuáles son las claves de esta comunicación? ¿A través de qué vías llega al público?

Caballitos de Anís, de José Juan Rodríguez, se inicia desde un terreno más teatral que encuentra en el cuerpo un apoyo fundamentado. Dos personajes masculinos con cierto aire circense, desamparados, dibujan juntos pasitos encadenados en el escenario. Suena un discurso de Soraya Sáenz de Santamaría sobre los desahucios. La perversidad de un mensaje aparentemente emocionado, en un contraste flagrante con las políticas actuales, subraya el abismo que separa el poder y la población al que pertenecen estos dos hombres de la calle. El uso de un lenguaje corporal sencillo pero llevado a cabo con una atención absoluta, pocos elementos muy seleccionados y un ritmo cuidado consiguen crear desde lo absurdo un retrato crítico de una realidad dolorosa. La complicidad de la música mordaz de Javier Corcobado aborda una temática oscura con la aparente inocencia de una canción infantil.

La brasileña Luciana Chieregati trata directamente el hecho comunicativo en Esto puede ser lo que parece o puede ser otra cosa totalmente diferente, pieza que forma parte de una obra de mayor duración con un texto abierto en continua evolución. Apuesta por una absoluta sencillez de medios - ella sola en escena, vestida con un pantalón negro y una camiseta de rayas blanco y negro, acompañada sólo por un bafle del que sale un inventario de posibles significados de sus movimientos ("es una mujer en escena, o una chica en escena, o un hombre disfrazado de mujer, o es una mujer de verdad, o no sabe si es una mujer pero le gustaría serlo…”), sin efectos de iluminación ni cambios de dinámica. Su cuerpo refleja la tensión entre el deseo de comunicar y la imposibilidad de lograrlo. Entre el cuerpo y la palabra paulatinamente va construyendo una visión cada vez más amplia de posibilidades que abarcan cuestiones sociales, políticas, filosóficas, de género, referencias literarias, en la que a veces se asoma lo personal.

En Marathon Woman/Live Milagros Galiano emplea diversos planos proyectados que conviven con su presencia en escena. Para FEEDBACK presenta una versión acortada de una pieza con una duración de casi 50 minutos, dividida en tres secciones muy distintas entre sí en cuanto a tono, aunque todos comparten un deseo de establecer una comunicación absolutamente directa con los espectadores. Las tres secciones que se suceden - la convivencia de una mujer con su vida reflejada en una pantalla que también trasmite anuncios televisivos absurdos, un homenaje a la mujer en movimiento y un baile lírico - trasmiten una sincera intención de transparencia. A la vez lucha con la proliferación de elementos y lenguajes y el reto de lograr una conexión entre las diversas secciones de la pieza.

Coreógrafo Marco Blázquez y los bailarines de su proyecto colectivo freelance Dance- FORM llegaron desde Frankfurt donde forman parte del Ballet del Staatstheater Mainz. El cuarteto "Absorption” utiliza un lenguaje más formal y sucede en una serie de encuentros iniciados con un solo para Blázquez dentro de un rectángulo de poca profundidad llena de agua. Poco a poco se empapa, primero con lentitud, aumentando la dinámica. El ambiente sonoro crea un mundo envolvente. La entrada repentina de una pareja que desarrolla un dúo voluptuoso antes de desaparecer da lugar a llegada otra bailarina que termina entrando en el terreno acuático del coreógrafo para traspasarlo. Dance-FORM es un conjunto multi-cultural que, en "Absorption”, busca reflejar con sutileza la gran capacidad de adaptación de bailarines e intérpretes en un entorno cada vez más móvil.

Gracias a todos por vuestra participación. Y gracias a Vincent Bozek por ofrecer un taller de gran contenido y un cierre potente al festival con "chacun à sa marotte”, creado con la colaboración de un gran intérprete, Orlando Rodríguez.

El diálogo ha sido fructífero estos días y deja temas importantes en los que reflexionar por parte de creadores, público y organización. Hermosa tarea la de tender puentes y abrir puertas para comprender el hecho escénico del cuerpo en movimiento.

Laura Kumin (texto sobre la Jornada III del Festival @Feedback)

Suscríbete a Nuestro Boletín.